¿Cuántos son muchos regalos?

¡Ah, la Navidad! Esa hermosa época donde celebramos el nacimiento de Jesús.

¿A quién queremos hacer menso? ¿Realmente es lo que celebramos? ¿O es el perfecto pretexto para regalar y regalar, pedir y pedir?

La verdad es que cada quien le da el sentido que mejor le parece a la Navidad. Y como siempre: Muy respetable. Pero hay un tema que surge constantemente en las conversaciones entre mamás y probablemente también entre papás: Los regalos para los chamacos. Los de Santa, los del Niño Dios, los de los Reyes Magos.

-Hubo descuentos en una tienda y compré 10 muñecas de las que le gustan a mi hija. – Escuché a una mamá decir un día.

-Nos vamos a ir a Estados Unidos a comprar los regalos para los niños. – Escuché a otra.

-Pues más o menos destinamos entre $5,000 y $10,000 para los juguetes de los niños. – Escuché decir a otra más.

No a todas las escuché durante la misma conversación pero si en diferentes momentos durante los últimos 3 años.

-¿Cuántos regalos recomiendas darle a los niños? – Me preguntó alguna vez alguien. Como si yo fuera sabia con respecto al tema. Y como no lo soy le comenté cual es mi parámetro.

-Santa es uno. Trae un regalo de los que pongan en su carta. Los Reyes son 3 y entonces traen 3 regalos.

-Y ¿si ponen 5 en la carta?

-Pues Santa o los Reyes eligen el más apropiado, o el más barato, o el más fácil de conseguir, o el que parece hacerles más ilusión. También pueden elegir algo que necesiten, como ropa o zapatos.

-Y ¿no se enojan tus hijos?

-¿Cómo porque habrían de enojarse? Ellos saben que así es.

-Son regalos. No obligaciones.

Bueno al menos de unos 3 años para acá es lo que intentamos hacer. Porque debo confesar que las primeras Navidades de mis hijos no teníamos esa regla y caray, si que regalamos de más.

Y quiero decirles, estimados lectores que dar demasiados regalos a los niños es una falta de respeto hacia ellos. Sobre regalar y darles absolutamente todo lo que quieren no les enseña nada bueno.

Un niño que recibe TODO lo que quiere CUANDO quiere es un niño que desarrolla lo que los psicólogos llaman Síndrome del hijo hiperregalado. Y se genera, normalmente, por el intento de los padres a compensar con juguetes el poco tiempo que pasan con sus hijos. Esto produce un tipo de anestesia emocional y da como resultado niños caprichosos, egoístas y consumistas.

Normalmente estos niños se fijan más en la cantidad de juguetes que reciben que incluso en su calidad.

-A mi me trajeron más que a ti.

Los juguetes y regalos son importantes para el niño pero su exceso produce: Sobreestimulación, pérdida de la ilusión, bajo nivel de tolerancia a la frustración, fantasía limitada y desarrollo de anti valores.

Es por eso que para esta temporada que ya tenemos encima y para los cumpleaños y demás celebraciones, los invito a pensar muy bien en que le regalaremos a nuestros hijos.

Me encontré por ahí con “la regla de los 4 regalos” y dice así:

  1. Un regalo que pueda usar. Como ropa o zapatos.
  2. Un regalo relacionado con la lectura, ósea un libro.
  3. Un regalo que deseen mucho, para alimentar la ilusión.
  4. Un regalo que realmente necesite.

Me pareció muy acertada para lograr que nuestros hijos valoren los regalos. Y para complementar, podemos hablar con ellos sobre el valor de dar y recibir regalos. Invitémoslos a obsequiarle los juguetes que ya no usan a algún niño que esté en necesidad y por supuesto platiquemos con ellos del sentido de estas fiestas que vienen.

Hagamos conciencia, no hay necesidad de regalarles todo lo que quieran. Mejor busquemos darles lo que ellos más quieren, nuestra atención y amor. Aunque suene a cliché.

Gracias por leer

LaPeorMamá

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