No lo logro diario

Quisiera decir que todos los días son buenos, que diario soy empática y muy paciente pero los estaría engañando. La realidad es que me cuesta mucho más de lo que a veces quiero aceptar.

Llevo ya un tiempo considerable aplicando en mi casa las herramientas que aprendí y que ahora enseño y, sobre todo, que me han resultado sumamente efectivas. Y si hay algo que he descubierto, mucho más allá de la efectividad de cada uno de los recursos, es que gran porcentaje del éxito depende de mi.

¿Se han fijado que los peores días de sus hijos son sus peores días?

Muchas veces pensamos que somos los peores por culpa de nuestros hijos; porque ese día estuvieron más insoportables que nunca, porque ese día estuvieron súper berrinchudos o porque ese día se portaron peor que cualquier otro día. Pero, ¿se han puesto a pensar si no es al revés?

¿Alguna vez se han preguntado si sus hijos se portan así a raíz de que nosotros ese día estuvimos mucho menos pacientes o tolerantes que nunca?

A veces pienso que es una situación como la del huevo y la gallina. ¿Qué fue primero?

Pero igual pasa con otras cosas. El día que más prisa tengo, se me cae el café y me tengo que cambiar. El día que estoy de malas todos me hacen enojar o la traen contra mi. Y como estos hay muchos ejemplos.

Lo que quiero decir con esto es que todo es cuestión de actitud. Todo es cuestión de perseverancia y constancia.

El otro día en una sesión de mi curso, una mamá me dijo:

-Es que es imposible que todo salga así como se ve en el video. – El video en cuestión mostraba como centrarnos en los sentimientos de nuestros hijos en lugar de reaccionar de una forma irresponsable y desde el enojo ante algunas situaciones.

-No hay forma de que yo logre ser así. – Me dijo otra alumna.

Alguien más también me comentó:

-Es qué hay días que las herramientas fluyen y funcionan muy bien. Pero hay días en que están desquiciados y me desquician a mi y empiezo a gritar y reaccionar y siento que ya lo eché todo a perder.

La verdad es que tienen razón en mucho de lo que dicen.

Es muy complicado ser responsable de nuestro reaccionar.

Y es que estamos acostumbrados a soltar gritos a diestra y siniestra cuando estamos enojados. Y si nos dicen que lo mejor es respirar, calmarnos e intentar ignorar el berrinche de nuestro hijo para que no se repita, lo hacemos porque en verdad nos matan los berrinches.

Nos cuesta mucho trabajo comprender como es que va a funcionar. Pero si funciona. (Claro, en conjunto con otras herramientas pero funciona.) Y entonces empezamos a repetirlo, cada vez qué hay un berrinche lo ignoro y me esfuerzo y me cuesta mucho pero lo logro una y otra y otra vez. Hasta que un día no lo logro.

Ese día que no lo logré me cae como bomba. Me siento la peor. Siento que fracasé. ¿Porque si iba tan bien hoy no pude?

La respuesta es bien sencilla. Porque no siempre estoy en mi mejor momento. Porque no siempre tengo paciencia. Porque hay días que estoy mas cansada. Y por un millón de cosas más.

Y ¿quieren saber algo? Eso está bien.

Esta bien porque soy humano, está bien porque la perfección no existe.

Esto de ser PECES®️ es como la dieta, solo funciona si soy constante y perseverante. Y solo funciona si en el camino me equivoco. Porque eso quiere decir que estoy consciente de mis equivocaciones.

Todos los días me despierto y le pido a Dios (porque creo en él) que me ayude a ser PECES®️ todo el día. Respiro antes de levantarme y me digo a mi misma:

-Tu puedes. Hoy será un buen día.

Y cuando me voy a acostar reviso mi día y me pongo palomita en lo que veo que hice bien y me perdono por las fallas que tuve y justo antes de dormir me repito que el siguiente día será mejor.

Quizá no lo sea, pero si así resulta, el perdonarme y pensar que el otro día será mejor me ayuda a tomar fuerza para seguir.

Lo importante es: si rompí la dieta, la retomo en ese momento y no me espero al lunes que sigue.

Si. Si me dedico a enseñar herramientas para la crianza positiva y la mejor relación con los hijos. Si. Las practico todos los días. Si. Soy muy perseverante y estoy enamorada de los resultados. Pero no, no todos los días lo logro y eso está bien. Estoy en paz con mi esfuerzo y lo que logro día a día.

Gracias por leer

LaPeorMamá

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