La tragedia de Osito

¿Ustedes tuvieron peluche favorito? ¿Sus hijos tienen peluche, muñeco o cobija favorita? La verdad yo no recuerdo haber tenido un objeto que llevara a todos lados sin control. Ese objeto de apego sin el que no puedes vivir pero #minispeedy si. En realidad ha tenido 2.

El primero fue una cobija que estaba dentro de las maletas que nos sacaron de la camioneta hace casi 5 años. Evento sumamente trágico que marcó nuestras vidas. Y aunque reemplazamos la cobija con otra que era casi igual, ya nunca fue lo mismo.

Después eligió a Osito. ¿Cómo adivinaron? Es un pequeño oso de peluche. Nos costó muchísimo decidir el nombre. Es que somos de un creativo.

El oso en cuestión me lo regalaron años antes de que naciera #minispeedy en la feria del juguete de Hong Kong. ¿Quién se hubiera imaginado que terminaría en las manos de mi hijo varios años después?

No tiene tanto tiempo que lo eligió como su peluche favorito, pero desde que decidió que era su acompañante, casi no lo suelta. A veces lo lleva a la calle, aunque no siempre pero cuando viajamos lo primero en lo que piensa es en Osito.

Hace unas semanas fuimos al cine a ver Dr. Doolitle, que por cierto me encantó. No le cuenten al señor de la casa que les conté, pero se quedó dormido. Tan divertida que está la peli.

En fin. Osito fue a ver la peli porque si no después de que van a platicar. Total que a Osito le tocaron palomitas y refresco de limón.

A la mitad de la película #minplausi se asustó, porque claro, hay algunas escenas medio cardiacas. Y le pidió a su hermano si le prestaba a Osito para que la cuidara porque ella no llevaba ningún muñeco. La verdad es que, como en muchas otras cosas, en eso se parece a mi; tiene muchos juguetes pero ninguno tan significativo, un día es uno y a los cinco minutos ya cambió de idea. Ese día, no hubo quien la acompañara al cine.

Así estuvo Osito toda la película brincando de un lugar a otro. Cuando terminó. Muy responsable toda la familia, tomamos nuestras charolas y fuimos a depositar la basura para el reciclaje como muy responsablemente la cadena de cines ha establecido.

Estábamos en una plaza, así que nos pusimos a caminar y ver aparadores. Después entramos a una tienda de ropa a buscar el atuendo cumpleañero de #miniplausi cuando de repente #minispeedy con cara de terror dice:

-¿Han visto a Osito?

La misma cara de terror que él tenía, la pusimos todos cuando nos dimos cuenta de que Osito se quedó a la permanencia voluntaria del cine.

En ese momento el señor de la casa y #minispeedy se dirigieron de regreso al cine para ver si encontraban a tan querido personaje, mientras #miniplausi y yo terminábamos de elegir la ropa que se iba a comprar la princesa.

Cuando llegamos al cine para ver si habían tenido suerte nos encontramos a un niño frustrado y un papá también frustrado y sudado de estar tirado en el piso intentando encontrar al oso sin molestar a las personas que estaban dentro del cine, sentados en los asientos que habíamos ocupado, viendo la película.

-No está. – Dijo el señor.

-¿Cómo? Tiene que estar, no se lo llevaron.

-Pues la señorita de la taquilla dijo que nadie le llevó nada para objetos perdidos y nos dejó entrar pero había personas en esos asientos y ya había empezado la peli y en lo que alcanzamos a ver no esta.

Fuimos con los chavos que limpian las salas, porque un señor muy amable nos dijo que tal vez ellos lo habían recogido pero no tuvimos suerte. Aunque nos dijeron que regresaremos al terminar la función que estaba en ese momento, que era la última, para ver si lo encontrábamos.

Fue así como nos fuimos a cenar para esperar que terminara la función y poder regresar a buscarlo.

Yo estaba segura de que estaba ahí porque por más que hice memoria, nunca ví que ninguno de los niños saliera con él del cine. Y honestamente, ¿quién quiere llevarse a su casa un oso viejo, sucio y apestoso? Claro, de todo hay en este mundo.

Durante la cena le rezamos a San Antonio porque según Google es el Santo que ayuda a encontrar las cosas perdidas. También le rezamos a San José de Cupertino porque mi papá me dijo que era ese el bueno.

Y a las 10 en punto de la noche estábamos paraditos afuera de la sala para buscar a Osito.

Yo entré convencida de que iba a estar tirado abajo del asiento en donde nos sentamos y ¿que creen? Que no estaba. No les puedo yo decir a donde se me fue la sangre en ese momento. Por supuesto que #minispeedy salió de la sala más que decepcionado.

-No está mamá. ¿Qué vamos a hacer?

-Pues nada. ¿Qué podemos hacer? No está.

El llanto no se hizo esperar, tampoco el de #minispeedy. Y es que si se siente feo porque pues era como parte de la familia el condenado Osito.

-Amor. Tienes que aprender a cuidar tus cosas. Si llevas un juguete a algún lado tienes que ser responsable de llevártelo.

-Estoy muy triste.

-Lo se. Lo entiendo.

Y nos abrazamos mientras lloraba y lloraba.

-¿Sabes que? Vamos a la taquilla. ¿Que perdemos? Igual y apareció.

Allá vamos de nuevo a preguntar. Para mi sorpresa las funciones de las 10 de la noche son muy solicitadas porque había tremenda fila.

Preguntamos por el oso y la señorita nos dijo:

-Mmm. Escuché que alguien dijo algo. Pero no se si lo trajeron. ¿Me espera?

-Claro, si quieres hasta que salgas del trabajo. Yo de aquí no me muevo.

Habrán pasado unos 15 o 20 minutos. Por cierto, lo que uno ve en las filas del cine. Los que se meten, los que reclaman, los que se sienten superiores, en fin, esperamos.

De pronto, saliendo de un cuartito, vemos a una señorita que traía en sus manos nada más y nada menos que a Osito.

-¿Es este? – Preguntó con cara de: ¿neta por esto arman tanto relajo?

-¡Si! – Gritamos #minispeedy y yo emocionadísimos.

Le dimos las gracias a la señorita como un millón de veces y partimos felices de regreso al hogar.

Por supuesto durante el camino nos aventamos la plática interminable de la responsabilidad y que tenemos que cuidar nuestras cosas y todo lo demás pero felices.

Quiero decirles que ese Osito, nos juega muy malas pasadas porque después de unos días de este suceso, se perdió de nuevo como por 5 días. Lo buscamos y lo buscamos y no lo encontrábamos. Claramente no buscamos muy bien. Lo único que nos consolaba era que seguro estaba en la casa y que aparecería.

Cuando le conté a #minispeedy que iba a escribir sobre Osito, apareció donde yo ya había buscado. Creo que solo quiere jugar con nuestros sentimientos.

Gracias por leer

LaPeorMamá

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