Lo que puede lograr un niño

Estar orgullosa se queda corto cuando quiero expresar lo que siento. Feliz, cautivada, impresionada, esos son sentimientos que tengo ahorita. Nunca pensé que un día así llegaría. #minispeedy debutó en los musicales de su escuela.

No, no fue Broadway. No, no ganó ningún programa de concursos internacional. No salió en la tele ni nada por el estilo. Pero se paró en el escenario lleno de seguridad e interpretó a Peter Pan 6 desde mi punto de vista, magistralmente.

Me voy a ir hacia atrás para que entiendan mi emoción.

Algunos de ustedes me conocen, me han visto tal vez en la tele o en el radio. No, no soy ninguna celebridad pero se me han presentado oportunidades de salir en estos medios. Tal vez hayan visto algún video de los que publico. Bueno digamos que tal vez no sea yo la más talentosa pero no me impone estar frente a la gente. Me dan nervios, si; pero los se dominar y me encanta la verdad.

Bueno, pues #minispeey es mi antítesis en ese aspecto. Le requetechoca estar frente a un público. Llámese pánico escénico.

La primera vez que se paró frente a un público, estaba en primero de kínder, tuvieron que exponer sobre Egipto. Todavía me acuerdo como con sus 3 añitos ubicaba perfecto que Tutankamón fue un faraón, que la moneda que se utiliza en Egipto se llama libra egipcia y que cada libra egipcia equivale a 1.16 pesos mexicanos.

Si, todo eso se aprendió con sus 3 años. Y es que en eso también es mi antítesis. Ese niño tiene una memoria impresionante.

Bueno, pues todo se sabía, todos los días lo practicaba en clase y conmigo en la casa. Se sentía super orgulloso de que lo iba a decir frente a mi con todos sus compañeros pero lo que no esperaba es que la presencia de todos los papás y mamás de sus 19 compañeritos lo estresara de tal manera.

Y no es que sea penoso, tiende a ser reservado pero hasta ahí. Pero ese día, cuando vió a 40 personas sentadas en ese salón de clases creo que se le cayeron los chones.

No hubo poder humano que hiciera que dijera en el micrófono todo lo que se había aprendido con tanta dedicación. Aún me acuerdo que la Miss me dijo:

-Es que Clau, se sabía todo, lo decía perfecto. No se que pasó.

Pues bueno, de ahí en adelante cada vez que había algún tipo de presentación era un tremendo sufrir. Y pues claro, no a todo mundo se le da hablar en público y a un niño de 3 años se le puede super complicar el asunto.

Durante el resto de ese ciclo escolar y el siguiente, que tuvo la misma maestra; ella con toda la paciencia del mundo utilizó cuanta herramienta se le ocurrió para que enfrentara su miedo. Voltearse, taparse los ojos, imaginar que estaba solo, cuanta cosa se les ocurra. Y por supuesto que funcionó, digamos que la última presentación cantaba cuando los demás cantaban y en voy muy bajita decía lo que le tocaba.

Para mí, esto por supuesto que significaba un gran logro. El se esforzaba mucho por controlar sus nervios, fue muy persistente.

Cuando llegamos a la escuela nueva en tercero de kínder, no hubo tantas oportunidades de que se siguiera enfrentando a eso porque no se maneja de la misma forma, es decir, presentan frente a sus compañeros pero no frente a los papás así que le iba muy bien. Y aunque le dan nervios frente a sus compañeros no le ocasiona tanto estrés presentarse.

Solamente en el festival de Navidad y el día de las madres presentó bailables y pues los hacía, con pena pero no se quedaba parado. Eso si, no decía nada. Igual, seguíamos mejorando.

Pues bien, llega un día a la casa diciendo:

-Mamá, vamos a presentar la obra de Peter Pan y ya me dieron mi papel.
-Oye que padre. ¿Quién te toco ser?
-Peter Pan 6.

Casi me da algo cuando escuché Peter Pan. ¿En que cabeza cabe darle el personaje principal? Ya cuando escuché 6 me calmé un poco, porque el protagonismo se iba a diluir un poco pero de cualquier forma pensé que la cosa iba a estar tremenda.

Ni modo, la obra es el examen de inglés y pues la tiene que presentar. Ah si, además en inglés.

Pues ahí nos tienen estudie y estudie sus diálogos. Su escena era donde Peter Pan rescata a Tigrilla (Tiger Lily) del Capitán Garfio.

Y yo pues hacía las voces y me movía y le puse movimientos y un poco de intención a sus diálogos. Conmigo lo hacía increíble, pero por ahí ya habíamos pasado.

Super profesionales, grabaron el audio de la obra para que fluyera y no se quedaran trabados a la mitad porque se les olvidara y él super orgulloso de que le había salido muy bien su grabación.

Llega el día de la obra. #minispeedy estaba que no cabía de la emoción. Aun no estoy segura si su emoción era por presentar la obra o porque terminando, a las 10 de la mañana, se podía ir.

A mi me temblaba todo, estaba bien nerviosa. Rece y rece porque no le diera el pánico.

No puedo yo decirles lo bien que lo hizo. Bailó las 3 canciones hasta adelante porque es bajito y su escena la super dominó, hizo los movimientos, etc. ¿Qué les puedo decir? Me emocioné hasta las lagrimas.

Hoy me doy cuenta de que su persistencia y su valentía son dos cualidades entre muchas más que tiene que lo han hecho atreverse a más aunque le de pena o no sea su máximo estar ahí enfrente de tanta gente. Aunque tengo que contarles que la bailada la disfrutó enormemente.

Mi tarea sigue siendo reconocer sus virtudes para que él también las reconozca y las explote de la mejor manera. El autoestima que está construyendo es mi mejor regalo.

Gracias por leer

LaPeorMamá

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