Los niños y los sentimientos

Voy a pecar de presuntuosa y asumiré que me lee gente de otros países que no son el mío; México.

En mi país, cuando saludamos a alguien tenemos la costumbre de hacerlo más o menos así:

-Hola. ¿Cómo estás?

Y acostumbradísimos estamos a escuchar o decir:

-Bien.

Y ¿qué es bien? Lo que es bien para mí, quizás no sea lo mismo para la otra persona. Es más muchas veces no estamos “bien” pero igual contestamos que lo estamos.

¿Se han preguntado porqué?

Es claramente una costumbre, muchas veces ni siquiera nos interesa saber realmente cómo está el otro pero igual lo preguntamos. En realidad cuando alguien nos pregunta cómo estamos deberíamos contestar con un sentimiento.

-Hola ¿Cómo estás?
-Contenta.
-Triste.
-Emocionada.
-Enojada.

En fin, hay muchísimas opciones. Sin embargo, no estamos acostumbrados a expresar nuestros sentimientos. Y no quiero decir que vayamos por la vida diciéndole a cualquiera que nos pregunta si estamos tristes o enojados o felices, si sabemos que no están interesados. Pero tan acostumbrados estamos al “bien” que muchas veces así le contestamos a las personas a las que más les importamos. El marido, los hijos, los papás, los amigos, etc.

¿No creen ustedes que entonces nuestros hijos aprendan también a guardarse lo que sienten?

Tanto para los niños como para los adultos es muy importante aprender a expresar los sentimientos. Y para ello tenemos que saber identificarlos porque tristemente muchas veces ni siquiera sabemos cómo se llama eso que sentimos.

Lean con atención esto por favor: NINGÚN SENTIMIENTO ES MALO, ¡NINGUNO!

Todos los sentimientos existen por una razón y nos ayudan a descubrir cosas en nosotros o a ponernos alertas o a disfrutar.

En algún momento nos han hecho creer que llorar es malo. ¿Porqué? Llorar nos ayuda a expresar nuestra tristeza o nuestro enojo o incluso nuestra alegría. ¿Porqué tenemos esa loca idea de que enojarse es malo? No tiene nada de malo expresar que algo no nos está gustando.

Ojo, tan importante es expresar los sentimientos cómo expresarlos de forma correcta. No es lo mismo decirle a alguien que lo que hizo nos enojó a darle un golpe porque nos enojamos. La forma en que expresamos lo que sentimos siempre debe ser respetuosa.

Muchos padres quieren saber lo que sus hijos sienten pero nunca se han puesto a decirles cómo se sienten ellos mismos. El ejemplo, como en todo, es lo más importante en la crianza de nuestros hijos.

Permítanse decirle a sus hijos que lo que hacen los pone contentos, o si es necesario que algo que hacen los hace enojar pero siempre respetándolos.

-Hijo, me enoja que no recojas tus juguetes.
-Hijo me pone muy contenta que guardes tu ropa.

Mostrémosles cómo hacerlo para que aprendan a decirnos qué hay en su corazón.

Otro punto muy importante es reconocer los sentimientos. No se vale que les preguntemos cómo se sienten para inmediatamente decirles:

-Y ¿por eso te enojas? Ay cosas más importantes en la vida.

Y no siempre tenemos que estar de acuerdo pero si debemos respetar cómo se sienten. Tal vez a nosotros como adultos nos parezca irrelevante que a nuestro hijo de 3 años alguien le haya arrugado su dibujo, sin embargo para él es motivo de enojo o tristeza así que debemos primero que nada ayudarles a expresar lo que sienten. Una forma de hacerlo es preguntándole si está enojado o si está triste. Y cuando nos diga:

-Si estoy enojado.

Responder

-Te veo enojado y lo entiendo.

Para un niño el que papá o mamá valide ese sentimiento es muy importante pues sabrán que siempre van a poder decir lo que realmente siente su corazón sin sentirse juzgado.

Hoy puede ser solamente un dibujo, el día de mañana puede ser algo que alguien le dijo o le hizo.

No le tengamos miedo a los sentimientos, enseñémosle a nuestros hijos lo importante que es expresarlos y mostrarlos.

Gracias por leer

LaPeorMamá

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