Mi hijo copió en el examen

Un día como cualquier otro dentro de esta vida llena de rutina, (La señora se tiró al piso para que alguien venga a levantarla) llegué por mis hijos al entrenamiento de futbol.

A la hora de terminar y estar recogiendo sus cosas le digo a #minispeedy

-¿Cómo te fue en tu examen de hoy?

-Bien. – Así de extensa y profunda su respuesta.

Después de un momento:

-Mami. Me bajaron un punto.

-¿Un punto? ¿En que?

-En el examen.

-¿Y eso? ¿Qué pasó? ¿Qué hiciste para que te bajaran un punto?

-No se. Nada.

[Ay ajaaaa, el típico yo no hice nada, la maestra se volvió loca.]

En ese momento dejé de caminar, porque íbamos caminando hacia el coche, me puse en cuclillas, cosa que me cuesta mucho trabajo sobre todo al levantarme, y mirándolo a los ojos le dije:

-Mi amor, las maestras no bajan puntos por nada. ¿Me quieres contar que pasó?

-Es que ya se me olvidó.

[Ah no bueno, si la memoria selectiva es una maravilla]

-Ok amor. ¿Qué te parece si piensas de aquí a que llegamos a la casa a ver si te acuerdas que pasó? Piensa fuerte para que me puedas contar. Yo solo quiero saber que pasó, te prometo que no te voy a regañar.

Total nos subimos al coche, platicamos de otras cosas y después le dije:

-¿Ya te acordaste porque te bajaron el punto?

-Es que lo que pasa es que estaba yo… y me habló una niña (me dijo el nombre pero no la voy a quemar jajaja)… y voltee… y le dije… y me dijo…

-Osea, ¿durante el examen te pusiste a platicar?

-Si, bueno no. ¿Me preguntó si creía que la respuesta iba ahí?

-Ah, ¡Copiaste!

-¡No! Yo ya había terminado.

-Bueno pero pasar respuestas también es copiar.

-Pero yo no le pasé nada. ¡Yo no copié!

Para ese momento yo ya no sabía como hacerle para no reírme. Al pobre lo cacharon copiando y ni cuenta se dió de lo que estaba haciendo.

-Mami pero de verdad yo no copié.

-Ok amor, no te preocupes. ¿Qué aprendiste hoy?

-Que no debo hablar en el examen.

-Muy bien, y ¿que pasa si hablas en el examen?

-Me bajan un punto.

-¿Vas a volver a hablar en el examen?

-No.

-Perfecto, lección aprendida.- Y serví de comer.

El chamaco de verdad se me quedó viendo con cara de ¿no me vas a decir nada más? Pero no, no dije nada más. Su angustia porque le bajaron un punto fue suficiente consecuencia a haber hablado en el examen.

Al otro día cuando llegó de la escuela la conversación fue así:

-Mi niño, ¿cómo te fue en el examen de hoy?

-Bien mami.

-¿Hoy ya no copiaste?

Jajajaja, casi me mata con la mirada pero es que no lo pude evitar. Esto quedará para la posteridad.

Gracias por leer.

LaPeorMamá

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