Cuando me contaron de los “terrible 2” me puse a temblar. En verdad pensé que la íbamos a pasar fatal; sobre todo porque encima de ese terrible proceso y adaptación por el que pasan los chiquillos de 2 años, yo estaba embarazada. Pero no… Hasta eso no estuvo tan mal.
Claro que #minispeedy hizo berrinches. Claro que se tiró al piso en algunas ocasiones pero dentro de todo muy manejable.
Mis estrategias funcionaron muy bien: pizarrón de logros, escalera de pensar (si, en mi caso lo mando a la escalera) en fin, yo dije “ya la libré”.
Pues déjenme les digo que: ¡Ni madres! Si, libramos los 2 pero ¿y los 3?
Los 3 me están volviendo loca! Últimamente #minispeedy anda insoportable. Todos lo tranquilo y obediente que había sido hasta ahora se le anda quitando con una rapidez…
Estamos pasando por una tapa de no te hago caso, no te obedezco, te contesto feo, te hago trompetillas. El chamaco se me anda poniendo rebelde. Y por supuesto yo me estoy volviendo loca. Ya les dije que la paciencia no es lo mío y por lo tanto me vuelvo mamá Hulk en medio segundo y pego de gritos y claro como aquél resultó ser muy “sensible” a los gritos pasamos al “Mami no me grites” en medio del llanto. Pueden imaginarse la escena.
Así que ya decidí regresar al cuadro de logros. Ya lo había dejado porque de verdad #minispeedy no lo estaba necesitando pero ahora le urge. Tal vez lo de las recompensas no es lo más recomendable pero a mí me funcionó una vez, así que espero que me funcione de nuevo porque si no vamos a acabar sin tele, sin fut, sin natación y no sé qué más.
Espero sea una fase no tan larga… Porque me va a orillar a la renuncia.
#LaPeorMamá