¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué existe la maldita hora cero? De verdad, ¿no se puede repartir el berrinche, la necesidad y el mal humor a lo largo del día? ¿Por qué todo se junta al mismo tiempo en la hora cero?

Todos, absolutamente todos los niños la “padecen”. Es ese momento en el día en que su cuerpo ya no aguanta. Están cansados, están sobre estimulados, ya no pueden ni con su alma y el resultado es por supuesto llorar sin control.

Esta hora cero empieza a aparecer prácticamente desde que son recién nacidos; bueno un poco después cuando ya hay una rutina establecida. El llanto empieza y no puede parar. Uno los arrulla, los trata de dormir, les pone el chupón, les da de comer y no hay forma, no hay forma de que paren solo lloran sin parar.

Normalmente la hora cero es por ahí de las 7 u 8 de la noche, por supuesto para esa hora mamá también ya está bastante cansada y la combinación puede ser mortal. Ellos lloran y nosotros con ellos porque no podemos calmarlos. Normalmente esta hora cero en los bebes aparece con cólico y toda la cosa.

Cuando uno tiene un hijo resulta no tan malo porque podemos predecir que va a pasar y justo a esa hora podemos hacer cosas que a él lo calman. O mínimo ya sabemos para donde hacernos. Pero cuando tenemos dos o más niños sucede algo de terror: ¡La hora cero de todos es la misma! Yo estoy segura de que es un complot contra mamá, es la primer forma de complicidad que existe entre hermanos. El grande le dice al chiquito: “mira a las 7 los dos vamos a llorar como locos, no importa si mamá nos carga o no, si nos da de comer, si nos canta una canción o si nos grita. Tu no dejes de llorar lo más fuerte que puedas”. Y así sucede, tarde tras tarde, al mismo tiempo ¡ZAZ! lloran como locos y desquician a su mamá hasta volverla loca de remate.

Así llevo ya dos días (si, ustedes dirán que exagerada solo son dos días pero han sido lo peor). Justo después de darle de comer a #miniplausi meto a bañar a #minispeedy a las 7 de la noche, ahí empieza el drama primero porque no se quiere bañar, luego porque no se quiere salir y cuando por fin lo estoy vistiendo el drama porque no me apuro y ya tiene hambre (según el) en ese momento de crisis con #minispeedy empieza #miniplausi a llorar como si la estuvieran matando. ¿A quien le hago caso? ¿a quien abrazo? Claro que si le hago caso a #miniplausi entonces #minispeedy llora desde lo mas profundo de sus ser asegurando que le duele la panza o la pierna o la espalda o lo que sea, llora porque quiere a su papá y aún no llega “¡Mamá ven! ¡Mamá duele!, etc” y si le hago caso a #minispeedy pues #miniplausi no se calla, ella no sabe como calmarse sola. Así que sea cual sea la decisión el resultado es el mismo: tengo a un chamaco gritando lo más fuerte que puede. Les digo que se pusieron de acuerdo.

Cuando logramos bajar a cenar la cosa medio mejora estamos más o menos en paz y subimos a la rutina de hacer pipi, lavarnos los dientes, contar un cuento y dormir. Así que en esos momentos #miniplausi debería estar tranquila en su cuna o jugando tantito o incluso dormida. Pues claro que no, en el momento en que me siento en la cama de #minispeedy a contar el cuento aquella comienza con el llanto desesperado otra vez y no para ni aunque la cargue, así que ahora los cuentos tienen efectos especiales de gritos. Por supuesto que en cuanto cierro la puerta de #minispeedy para que se duerma entonces la canija chamaca deja de llorar. Osea ¿cómo? ¿Cómo sabe? Insisto, esto es un complot.

No se cuanto tiempo va a durar esto, y no se cuanto tiempo lo aguante yo. Muy probablemente dure muchos años y yo lo aguante machín. No tengo mucha opción. Pero me seguiré quejando, juro que me seguiré quejando hasta que estos dos entiendan que me ponen muy mal y que me dan ganas de encerrarlos a cada uno en su cuarto a llorar y yo llorar encerrada en el mío.

La parte positiva del asunto es que aparte de la hora cero normalmente no hay mas momentos en el día en que se pongan de acuerdo, así que puedo más o menos manejarlos a los dos.

¿Ustedes que hacen cuando se les junta la lavada con la planchada?

#LaPeorMamá