Aquí seguimos. Semana quien sabe cual de cuarentena. Día no se que de clases en casa. Pero algo si tenemos muy claro. ¡Este fin de semana es el día de las madres!

Ah, el día de las madres. ¿Qué les digo? Llevo 7 años siendo mamá y aún no se como me siento con respecto a los festejos pero sobre todo, con respecto a los regalos hechos en la escuela por mis hijos.

Yo, claro que hice regalos en la escuela del día de las madres. Solamente me acuerdo de uno, porque mi mamá aún lo tiene colgado en su cocina. Es una caja de madera con divisiones llenas de sopa de pasta, semillas y unos jarritos de barro. No tengo idea a que edad lo hice, no me acuerdo, pero ahí esta y por eso me acuerdo de él, no crean que mi memoria es muy buena.

Creo que los regalos que me han hecho mis hijos ya están todos en la basura. No me lo tomen a mal, pero de por si tengo un montón de cosas acumuladas, definitivamente los dibujos y manualidades ya no caben en mi casa. A algunos le he tomado foto.

Eso si, las obras de arte, se mantienen a la vista durante unos meses y cuando ya nadie los pela, los hago perdedizos, tampoco soy tan mala. No los tiro en el momento que me los dan.

Uno agradece el esfuerzo tanto de los niños como de las maestras por hacernos un detalle, de verdad que si y se siente bien bonito cuando te lo dan con un abrazo bien apretado y un beso muy tronado pero en serio, si guardamos todo lo que nuestros hijos nos dan ¿cuándo lo vamos a volver a ver? ¿Cuándo nos vamos a sentar a revisar todos sus trabajos, dibujos y regalitos? Y sobre todo ¿en donde vamos a poner nuestras cosas? Todo lo que hacen ocupa muchísimo espacio.

Siéntanse libres de decirme te lo dije, el día que les diga lo triste que me siento por haber tirado todo y no tener recuerdos de esas épocas. Y porfa recuérdenme que debo tener una que otra foto para que no muera de la depresión.

Este año, por obvias y ya expresadas razones el festejo es diferente. El domingo que estaba revisando las guías de trabajo de mis hijos, me topé con que les pedían materiales diversos para hacerle un regalo a mamá.

¡Madres! ¡Van a hacer los regalos en casa! Lo cual, invariablemente quiere decir que yo terminaré haciendo mis propios regalos.

No, no, no y no. Me rehuso terminantemente.

¡Me choca hacer manualidades! Eso de dibujar, pintar, pegar, cortar, doblar, etc. No es lo mío. No tengo esas habilidades puestas en mi chip, neta no. Y ahora, ¿tengo que ayudarles a mis hijos a hacerlas para que me las den a mi?

No se si reir o llorar. Pero bueno, ya me conocen, mejor me rio.

Están en todo su derecho de decirme que soy una amargada, mala madre o lo que ustedes quieran pero es que de verdad me sobrepasa.

Una vez sobrevivido al trauma de tener que hacer mis propios regalos que terminarán en la basura hago una actualización del asunto.

Los dos días que van de clases esta semana, porque el martes mis hijos no tuvieron clases, las maestras han hecho todo lo posible porque las mamás no ayudemos a los niños en los regalos, porque “son una sorpresa para mamá”. Solamente he tenido que juntarles todo el materia, lo cual no es tan terrible.

Cuando necesitan ayuda, corren a buscar al señor de la casa que es mucho más talentoso que yo en los menesteres de hacer cositas de papel y materiales. Aunque quien sabe, igual y también piensa que él ya hizo muchos regalos para su mamá como para hacer además los míos.

Mis hijos están muy emocionados haciendo regalitos y escondiendo los avances por toda la casa para que yo no sepa que me van a hacer y yo intento hacerme bien mensa cuando me topo con algo que no debo de ver aún.

Estoy esperando pacientemente para sorprenderme, dejarme abrazar y estrujar y colgar por ahí los regalos de este año, al menos por un tiempo.

Me pregunto: ¿Qué sorpresas me deparará el día de las madres este año con los niños? ¿Será que tenga que bailar con ellos o cantar “Señora, Señora” para mi misma? Ya les contaré.

Gracias por leer

#LaPeorMamá