En mi casa, que también es la suya, los niños resuelven sus problemas. Yo no me meto porque, como ya he comentado, es muy importante que ellos construyan su relación y aprendan a poner límites entre ellos.

Además, siempre que los papás intentamos resolver los problemas de los niños, terminamos por ser muy injustos con alguno de ellos. Así que cada vez que alguno de mis hijos corre a decir:

Mamá, mi herman@ me está haciendo…

Obtendrán como respuesta:

Resuélvanlo ustedes.

Ya tan acostumbrados están mis hijos que rara vez corren a acularse entre si. Pero siempre escucho como dialogan para resolver sus problemas y, como diría mi compadre: Es una gozada.

Hace un par de días terminaron de desayunar y procedieron a recoger sus platos para enjuagarlos y meterlos en la lavavajillas, la cual es una herramienta magnifica que extrañaré terriblemente cuando no viva en esta casa. Pero me estoy desviando del tema.

Algunas veces hacen equipo y entonces uno enjuaga y el otro mete los platos pero en esta ocasión #minispeedy se adelantó y enjuagó sus cosas y las metió al lavavajillas, cosa que a #miniplausi no le gustó. Ella quería que su hermano enjuagara para que ella metiera las cosas.

Así que empecé a escuchar como le decía:

Es que yo quería que lo hiciéramos juntos.

Tengo que aceptar que aún tenemos temas con el control del volumen y reacción con esta niña y de pronto puede estresar y sacar de quicio a cualquiera con su forma de comunicarse.

Pues yo ya hice lo que me tocaba así que te toca a ti enjuagar y meter tus platos. – Le contestó el hermano.

Pero, es que yo quería que tu enjuagaras. – Claro, ella quiere que todo se haga como ella quiere. No se de donde sacó lo controladora.

Bueno pues ya no va a ser así. Nimodo.

#Miniplausi repitió no se cuantas veces la cantaleta de que quería que lo hicieran juntos, hasta que el hermano se dió la media vuelta y se fue.

No pasó ni medio segundo cuando empiezo a escuchar que aquella grita. Pero fue un grito de total enojo. Hasta pateó el piso. No saben la rabia que ví en sus ojos.

Estoy muy enojada con mi hermano. – Me dijo.

Si te veo muy enojada. ¿Quieres que te abrace?

¡No!
Ok. ¿Necesitas sacar tu enojo?

¡Si!

¿Quieres gritar más? ¿Quieres llorar? ¿Quieres platicar?

Es que mamá, me enojó mucho que le estuviera hablando y se haya ido. Me dejó hablando sola. ¿Porqué no me hace caso cuando le digo las cosas?

No puedo yo decirles la carcajada mental que tuve. Por supuesto lo que quería yo decirle era: ¿Ves lo que se siente? Tu siempre me haces lo mismo.

Pero como soy toda una mamá PECES, me acerqué a ella y en cambio le dije:

Entiendo que te sientas así. A mi tampoco me gusta que me dejen hablando sola. Ahorita que te sientas más tranquila, puedes ir con tu hermano y decírselo.

Total, enojada y con ojos de sapo, #miniplausi enjuagó sus platos y los metió a la lavadora. El agua ayuda a calmar cualquier cosa creo yo.

Después, subió a buscar al hermano y le dijo:

Me enojó mucho que no me hicieras caso y te fueras.

Perdón, estaba aturdido de tus gritos.

Y se abrazaron.

¿Qué hubiera pasado si yo le hubiera dicho lo primero que me vino a la mente? ¿Qué habría sentido si yo le hubiera dicho: Para que veas lo que se siente? No puedo asegurarlo pero definitivamente la historia no hubiera terminado como terminó. Probablemente ella hubiera sentido mucho más enojo y culpa y no se habría podido deshacer de eso que sentía.

Así que, mi carcajada se quedó dentro de mi. Y solo mentalmente le dije: ESO SE LLAMA KARMA.

A cambio de controlarme, pude ver una escena hermosa de respeto y control entre mis hijos.

Si, los tengo que presumir porque de verdad me maravillan todos los días.

Gracias por leer

#LaPeorMamá