Antes de arrancarme con todo lo que traigo en la cabeza quiero aclarar algunos puntos.
No soy experta en futbol, o ningún otro deporte la verdad. No soy comentarista, vaya. A eso me refiero.

No soy aficionada ni de las Chivas ni del América. Yo le voy a los Pumas y tampoco es que sea yo la más apasionada. No tengo un Puma tatuado, es más no se ni que jugadores están ahora en el equipo. Aunque si se que acaban de perder el invicto. Pero ya me estoy desviando.

Escribo como mamá, pensando en lo que los niños perciben o reciben cuando se presentan algunas situaciones en la cancha.

Aclarados los puntos, ahora si agárrenme que me les voy.

El domingo me despierto y escucho en las noticias que se le fueron encima a Oribe Peralta, muy mal plan, porque aunque perdió su equipo (Chivas) frente al America, el muy buena onda fue a saludar a sus amigos del equipo rival y hasta intercambió camiseta con ellos.

Quiero insistir en que hablo como una mamá cuyo hijo es apasionado del futbol y lo juega y quiere ser futbolista, no como comentarista ni aficionada.

¡No entiendo cual es el problema!

¿Qué no les enseñamos a los hijos desde chiquitos que perder no es tan malo? ¿Qué no les decimos que se vale equivocarse? Y si, ya se que no es un juego de niños, ellos a eso se dedican, su trabajo es ganar. Pero caray, se conocen de años, juegan juntos en la selección o fueron compañeros de equipo. ¿De verdad tan grave es ser amigo del rival?

Leí cosas horribles sobre el señor Oribe. Escuché en la tele cosas peores. La opinión de aficionados, ex futbolistas y comentaristas me asustó. Sin mencionar que mi hijo de 8 años se chutó todos los improperios que dijeron sobre el hombre. Y no, no me las doy de que mi hijo jamás haya escuchado esas cosas, pero que feo que se expresen así, de quien sea.

Mamá, no entiendo que fue lo que pasó.

Ah, pues resulta que cuando terminó el partido, Oribe fue a cotorrear con los del América. Y pues se enojaron con él.

Pero yo no le veo nada de malo.

Pues yo tampoco, pero aparentemente es una gran traición al equipo.

Pero son amigos ¿no? O ¿está prohibido ser amigos de los del otro equipo? Yo tenía amigos que jugaban en el equipo que no era el mío.

Pues si, pero a la gente no le gustó.

Bueno, pero no tienen porque hablar así de él. ¿O si? No está bien decir esas cosas de los demás.

Así, así es como piensa un niño de 8 que ve y escucha lo que dicen de alguien que “cometió el error” de ir a saludar a unos amigos cuando ya había terminado el partido.

Si, entiendo que juegan en equipos contrarios pero estoy completamente de acuerdo con el tweet que lanzó donde expresaba que el partido se termina cuando el árbitro pita.

No vine a convencer a nadie. Solo a contar mi opinión y la de mi hijo, la cual me llena de tranquilidad porque entiende que un rival no es un enemigo. Y porque sabe que tan malo es pelearse a golpes en la cancha, como expresarse de una forma tan fea de cualquier persona.

A veces pienso que no lo hago tan mal.

Gracias por leer

#LaPeorMamá

P.D. Si usted es de las personas que piensa que Oribe traicionó al equipo y que tiene que renunciar y regresar el dinero que le han pagado y que es un jijo de su tal por cual. Está usted en todo su derecho y yo lo respeto igual.