Estoy segura de que todos han visto esos memes donde aparecen los niños el primer día de clases con una cara que llega hasta el piso por el pesar de regresar a la escuela y la mamá atrás haciendo un baile de gran felicidad porque por fin se van. ¡Esa soy yo! Feliz de que por fin se vayan a la escuela y yo recupere mis mañanas de ama de casa. Es más, se me hace que este año voy a hacer un meme con mi foto…

Quiero decirles que mis vacaciones estuvieron mucho mejor de lo que pensé. No maté a ninguno. Y eso es ganancia.

La verdad la pasamos bien rico. Estuvimos de paracaidistas un mes en casa de mis papás en la CDMX así que más que apapachados. Mi pobre marido por el otro lado estuvo abandonado en tierras regias 3 semanas. Aún no se si la padeció o la gozó. Tres semanas sin nadie que te moleste… podría ser una idea muy ganadora. Ya quisiera yo una semana así.

La verdad es que siempre tuvimos algo que hacer, gente a la cual ver momentos de compartir juntos. Pensé que no iba a aguantar tanto tiempo lejos de mi casa y mis cosas o que terminaría por odiar casa de mis papás pero no. Me podría haber quedado un mes más.

Bueno, al señor de la casa si lo extrañé la verdad. Pero igual y aguantaba un poco más sin él.

Prácticamente no tuve que cocinar, ni lavar ropa o trastes. Fui al súper solo una vez. Les digo: PURO APAPACHO. ¿Quién no quiere vivir así? Ah pero te querías casar y tener hijos. ¡En tu cara! ¡Te quedaste sin duendes por chambona!

La verdad es que los monstruos se portaron bastante bien. Por supuesto tuvieron sus momentos hubo pleitos y golpes varios berrinches y regaños pero lo positivo superó lo
negativo. Eso o me pasó lo que le pasa a todas las mamás después del primer hijo: se olvida lo feo y uno se deja ir como gorda en tobogán por el otro. No, si hubo muchas más cosas buenas.

Un día me tuve que tirar al piso para mostrarle a #miniplausi lo ridícula que se veía haciendo berrinche y junto a mi se tiró mi papá. Ahí estábamos los 3 gritando, hasta que de plano nos empezamos a reír los 3. La verdad fue un momento muy divertido. Y no, no sirvió de nada porque #miniplausi sigue haciendo berrinches.

Hubo idas a museos, a ludotecas, a casa de la abuela, al club, a casa de amigos. Hubo de todo. Desayunos, comidas y cenas. Nos desvelamos mucho porque mis hijos están convencidos de que si no se duermen después de las 11 de la noche no son vacaciones. Lo
bueno es que despiertan como a las 9. Lo malo es que los días de desayuno era un triunfo levantarlos. Vimos mucha tele, usamos mucho el iPad, fuimos al cine; abusamos de la tecnología. Pero también fuimos a la playa y a los parques y jugamos afuera. Se subieron a los toboganes que antes les daban miedo. Vieron a sus primos y primos putativos. Abrazaron mucho a los tíos y a los abuelos. Por experiencias ricas no paramos. Festejamos el cumpleaños de #minispeedy 396 veces antes del cumpleaños. Fuimos a Querétaro a visitar amigos. Total fueron unas grandiosas vacaciones.

Si señoras, lo que parecía imposible esta sucediendo, de mi mente está surgiendo esa idea que me parecía ridícula y aberrante pero sobre todo completamente irreal: No está mal que los niños estén de vacaciones pegados a mi todo el día.

Quiero que me recuerden este post la próxima vez que me queje de las vacaciones, lo cual será dentro de exactamente 4 meses porque a lo bueno uno se acostumbra rápido.
Voy a extrañar la levantada tarde y las mañanas de flojera y cosquillas. Me harán falta las desveladas viendo pelis rogando que ya se durmieran porque al parecer mamá se cansa mas que ellos.

Pero definitivamente el lunes bailaré de la felicidad porque se van a clases y recuperaré mi libertad y mi rutina. Soy mujer de rutina, funciono mejor así. Pero lo bailado nadie me lo quita.

¿Qué tal sus vacaciones?

Por cierto, hoy es el cumpleaños de #minispeedy, se aceptan felicitaciones.

Gracias por leer

#LaPeorMamá