Por primera vez en la vida nos invitaron a una boda con niños. Cosa rara ¿no? Pero si una boda con niños. Así que empece a hacer maleta desde el jueves porque si no me agarran las prisas.un vestido monísimo para #miniplausi, pantalones y guayabera para #minispeedy. Obvio mas ajuareados que los papás. Los hijos siempre tienen mejor ropa que sus papás porque no podemos resistirnos a comprarles ropa linda.

El viernes salimos de casa casi a la hora de la comida y paramos a comer unos tacos en el camino. Eran casi 5 horas de camino; había que comer. Claro que en el camino nos paramos mil ochomil veces. A cambiar pañales, a comprar provisiones, a amamantar, al baño, etc.

Fue un camino largo pero tranquilo con todo y las paradas. Los niños durmieron bastante y cuando despertaron fueron tranquilos. Cantamos, bailamos, buscamos animales y camiones.

Llegamos a nuestro destino casi a las 8pm. Cuando abre la cajuela #STB me dice: ¿tu bajaste las maletas? Y yo: ¿como las voy a bajar si apenas me estoy bajando del coche? Voy hacia la cajuela con el pensando «que chistosa broma». Pero cual fue mi sorpresa cuando veo que no hay maletas. ¡No estaban las maletas! ¡NO ESTABAN LAS MALETAS! ¡NOS ROBARON! Los dos por supuesto en shock viéndonos con cara de «no puede ser».

Ya ven que todos reaccionamos de diferente ante estas situaciones. Yo me puse como loquita, grite, lloré, hasta le pegué al coche; mientras mi pobre marido procesaba lo que había pasado, el siempre ha sido más sereno que yo. Obviamente #minispeedy preguntó que había pasado y le contamos que nos habían robado las maletas. «¿Porque mami?¿quién fue?» No dejaba de preguntar. Solo puede contestar con la verdad: “Porque hay gente mala que se lleva las cosas de los demás, que no respeta”.

Así pues nos bajamos al hotel con las pocas cosas que nos dejaron el vestido, el traje, la pañalera y la carreola nos registramos y salimos corriendo a comprar unos chones, una pijama y cosas básicas de higiene personal. Mientras nos dirigíamos a hacer esas compras íbamos diciendo todo lo que traíamos dentro de las maletas y haciendo más y más corajes. Cuando de pronto caí en cuenta de que adentro de la maleta venia la cobija de #minispeedy. ¡Su cobija! Una de las cosas que mas ama en la vida, no la suelta, no duerme sin ella, prácticamente tengo que esconderla para lavarla. Ahí fue cuando mas me enojé. Ya no sabia si estaba enojada con los rateros o conmigo por meter la cobija en la maleta.

Cuando llegamos a comprar las cosas le contamos que adentro de la maleta venía su cobija. ¡Pobre! Puso una carita de no entiendo. No dejaba de repetir que un señor malo le había robado su cobija. Claro que lo primero que fuimos a comprar fue una cobija. #minispeedy muy tranquilo fue a escoger su cobija nueva.

Corrimos como locos porque cerraban a las 9 pero compramos lo básico. De regreso en el hotel, cansadísimos, con el coraje hasta arriba y el ánimo por los suelos pedimos de cenar y nos bañamos para calmar el calor. ¿Cuál fue mi más grande sorpresa? Ver a #minispeedy dormido profundamente abrazado a su cobija nueva como si la hubiera tenido toda la vida. Mi alma descansó cuando vi eso.

La boda estuvo muy buena, nos divertimos muchísimo y ayer, regresando en la carretera ya mucho más tranquila me dí cuenta de que sólo puedo agradecer que solamente haya pérdidas materiales, ya iremos recuperando lo que se llevaron, eso es lo de menos. Los niños y nosotros estamos bien, quedará como una anécdota. Es triste que los niños tengan que aprender que hay maldad en el mundo; pero definitivamente aprendí que un niño puede encontrar paz muy fácilmente; solo tiene que tener el calor de un abrazo de sus papás y una explicación sincera de lo que está sucediendo.

De corazón espero que quien nos robó le saque provecho a nuestras cosas que con tanto trabajo compramos.

#LaPeorMamá